musiques espagnoles

Publié le 18 Avril 2017

El cantautor y poeta español Joaquín Sabina, referente para miles de fans, con sonetos, canciones y como no, con su forma especial de ver la vida. Dando una canción para cada momento, llenando tiendas de discos de letras, sonetos, retratos urbanos, etc. Es difícil decidir con cual quedarse.

Con su duodécimo álbum “19 días y 500 noches” con canciones para siempre del mejor artista español del siglo XX. En el que podemos encontrar canciones de lo más intimo y autobiográficas, con estilos tan diferentes como el rock, merengue, rumba, balada, rap, ranchera, etc.

¡Sabina, eres un monstruo! Por el bien de la humanidad, sigue componiendo. Eres uno de los pocos genios que quedan.

Joaquín Sabina interpretendo '19 Días y 500 Nioches en directo desde El Luna Park.

Lo nuestro duró
lo que duran dos peces de hielo
en un güisqui on the rocks,
en vez de fingir,
o, estrellarme una copa de celos,
le dio por reír.
De pronto me vi,
como un perro de nadie,
ladrando, a las puertas del cielo.
Me dejó un neceser con agravios,
la miel en los labios
y escarcha en el pelo.
Tenían razón
mis amantes
en eso de que, antes,
el malo era yo,
con una excepción:
esta vez,
yo quería quererla querer
y ella no.
Así que se fue,
me dejó el corazón
en los huesos
y yo de rodillas.
Desde el taxi,
y, haciendo un exceso,
me tiró dos besos...
uno por mejilla.
Y regresé
a la maldición
del cajón sin su ropa,
a la perdición
de los bares de copas,
a las cenicientas
de saldo y esquina,
y, por esas ventas
del fino Laina,
pagando las cuentas
de gente sin alma
que pierde la calma
con la cocaína,
volviéndome loco,
derrochando
la bolsa y la vida
la fui, poco a poco,
dando por perdida.
Y eso que yo,
paro no agobiar con
flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche
que va, en romería,
con la cofradía
del Santo Reproche,
tanto la quería,
que, tardé, en aprender
a olvidarla, diecinueve días
y quinientas noches.
Dijo hola y adiós,
y, el portazo, sonó
como un signo de interrogación,
sospecho que, así,
se vengaba, a través del olvido,
Cupido de mi.
No pido perdón,
¿para qué? si me va a perdonar
porque ya no le importa...
siempre tuvo la frente muy alta,
la lengua muy larga
y la falda muy corta.
Me abandonó,
como se abandonan
los zapatos viejos,
destrozó el cristal
de mis gafas de lejos,
sacó del espejo
su vivo retrato,
y, fui, tan torero,
por los callejones
del juego y el vino,
que, ayer, el portero,
me echó del casino
de Torrelodones.
Qué pena tan grande,
negaría el Santo Sacramento,
en el mismo momento
que ella me lo mande.
Y eso que yo,
paro no agobiar con
flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche
que va, en romería,
con la cofradía
del Santo Reproche,
tanto la quería,
que, tardé, en aprender
a olvidarla, diecinueve días
y quinientas noches.
Y regresé...etc.

 

Voir les commentaires

Rédigé par Last Night in Orient

Publié dans #Joaquín Sabina, #musiques espagnoles, #flamenco

Repost0

Publié le 16 Avril 2017

Este canto es para la mente intelectual... y no para la población vulgar. Yo, mi, me, contigo es el décimo álbum del cantautor español Joaquín Sabina, puesto a la venta en 1996 y del cual se vendieron 200.000 ejemplares.1 En la grabación participaron los músicos Flaco Jiménez, Isabelo Garrido, Charly García, Pedro Guerra, Carlos Varela, Manu Chao, Los Rodríguez, Alejandra Guzmán y Caco Senante. El tema Mi primo el Nano está dedicado a Joan Manuel Serrat.

«Contigo» como ejemplo barroco de la poesía sabiniana

Yo no quiero un amor civilizado
con recibos y escena de sofá,
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecinas con pucheros,
yo no quiero sembrar ni compartir,
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas,
yo no quiero que elijas mi champú,
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde,
yo no quiero columpio en el jardín,
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres,
porque el amor cuando no muere mata,
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes,
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero,
yo no quiero besar tu cicatriz,
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin ti.

No me esperes a las doce en el juzgado,
no me digas «volvamos a empezar»,
yo no quiero ni libre ni ocupado
ni carne ni pecado
ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste,
yo no quiero contigo ni sin ti,
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres,
porque el amor cuando no muere mata,
porque amores que matan nunca mueren.

Joaquín Sabina (1996)

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Medulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo y Villegas (1648)

Voir les commentaires

Rédigé par Last Night in Orient

Publié dans #Joaquín Sabina, #musiques espagnoles, #1996

Repost0

Publié le 12 Avril 2017

Love of Lesbian es un grupo español de indie rock e indie pop procedente de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona).

Quiero planear, sobre tu tierra estable. Quisiera regresar, a ser viento suave.

Cuando yo solo era brisa, acuérdate bien, que al no poder mirarme sabía que existía, solo si a ti te podía mover. De casi todos mis viajes, de ahí me llevé varias canciones de aire, recuerdos de viajes que en mares del trópico adquirí.

Fue después de veinte inviernos, acuérdate bien, por las presiones de aire los círculos radiales se empezaron a expandir.

Mientras tanto tú, tú tan anclada en tus raíces, con esfuerzo percibiste que invertí mi dirección. 
Y de quien siembra vientos ¿Qué se dice? Ya lo sabes. Solo cuando te quebraste, solo entonces me di cuenta. Era yo… 

… el huracán de una escala descomunal, crecido en su arrogancia por sí mismo dio una vuelta en espiral. Y ese huracán con la luz de lunas de hiel, a mil metros del suelo a duras penas se dio cuenta que arrasó bajo el volcán.

Toda sed de comprender cualquier motivo al sinsentido ha dejado a hombres de ciencia sin salir de sus porqués. Fenómenos del mal, desastres que vienen y van, que van, que van, que van sucediendo sin aviso fiable o preventiva medición. 

Tu tierra antes dormida de tu lava se llenó. Cerramos aeropuertos, desviamos los aviones del perdón.

Ya no hay nada en mí. Solo restos que destruyen. Y mi huracán de una escala de fuerza seis, crecido en su arrogancia, a duras penas se dio cuenta que arrasó bajo el volcán. Tu volcán.

Ni siquiera el mismo diablo lo haría mejor.

Y el huracán de una escala descomunal, crecido en su arrogancia, por sí mismo dio una gran vuelta en espiral. Ese huracán quiso huir de su propio ser, se fue a otras ciudades convencido que a tus islas le estaba prohibido volver. Le estaba prohibido volver.

Voir les commentaires

Rédigé par Last Night in Orient

Publié dans #Love of Lesbian, #Gay, #Culture gay, #musiques espagnoles, #indie rock

Repost0